viernes, 12 de mayo de 2017

EL FUTURO DEL SISTEMA O EL SISTEMA FUTURO

Existe un debate muy controvertido acerca de los beneficios o perjuicios que el capitalismo  ha traído al mundo. Hay quienes aseguran que el capitalismo es el origen de muchos problemas en el mundo. Pero también hay quienes aseguran que en realidad ha sido el modelo económico más viable y equitativo.

Independientemente de ese debate, yo considero que más que buscar alternativas imaginarias y hacer suposiciones irreales, lo mejor sería analizar como es que el sistema podría adaptarse a las necesidades actuales. No es necesario un cambio radical, sino estudiar opciones viables que beneficien.

Culpar al capitalismo o al libre mercado de los problemas del mundo es ignorar por completo muchos otros factores. Vivimos en un mundo globalizado en el que lo que ocurre en un sitio tiene repercusiones en mayor o menor medida en otro. No estamos aislados y no podemos aislarnos del mundo.

Si, existen argumentos muy certeros acerca de las dificultades que han surgido con este sistema, pero no es el único culpable ni ha sido la razón de todo. Cuestiones culturales, sociales o políticas han jugado un papel muy importante en el proceso.

Se dice que la económica es cíclica y que por ende en algún momento ocurre un colapso del sistema y se entra en crisis. Entonces ¿es realmente culpa del sistema o es un proceso natural? La respuesta es complicada y tratar de responderla solo nos levaría a otro debate. Pero de momento podemos asegurar que si bien no todos los actores tienen las mismas capacidades, aún es posible rediseñar estrategias que beneficien a algunos más.

Más que buscar culpables, se deberían buscar propuestas viables. Temas como la pobreza, la distribución de la riqueza, etc. Podrían incluirse en el debate.

Para concluir, yo creo que el sistema no es el culpable, en culpables nos convertimos todos en la medida que llegamos a ser indiferentes a los problemas de nuestro alrededor sin tratar de buscar soluciones. Esa es la razón de nuestros problemas, y mientras no cambiemos esa arte seguiremos buscando culpables sin hallarlos.

Gracias.

martes, 2 de mayo de 2017


CRÓNICA DE UNA CRISIS ¿ANUNCIADA?

Después de la profunda crisis financiera de 2008 algunos académicos y teóricos comenzaron a preguntarse sobre la posibilidad de predecir los shocks financieros y económicos.

Si bien antes de las crisis existen ciertos rasgos que podrían considerarse como “síntomas”, la certeza de catalogarse como tales aun es discutida por muchos.

Existen quienes argumentan que es posible predecir una crisis debido al comportamiento cíclico del sistema económico, en tanto que otros dudan de la posibilidad de predecirlas debido a que cada crisis responde a contextos diferentes.

Independientemente de ello, lo cierto es que son sus efectos la causa que ha motivado este debate. La vulnerabilidad de las economías y la posibilidad de propagación de las crisis a gran escala en corto tiempo han sido el temor que inspiro a estudiar y analizar el tema.

Entonces, ¿Es posible conocer el final de una obra sin leerla?, la respuesta es no. Aunque se han identificado similitudes en el contexto de ellas, existen otros factores que limitan la posibilidad de una generalización. Lo que sucedió en A y B difiere de lo sucedido en C y D. Aun cuando A, B, C y D tuvieron similitudes previas a la crisis.

Recordando el título de la obra de Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”, pareciera que se busca precisamente eso. Una guía que pudiese ser consultada y se anticipe al shock. Pero al igual que el personaje principal desconoce su destino, hoy, el debate está abierto y los resultados posibles son variados. No se sabe a ciencia cierta lo que ocurrirá debido a la complejidad del tema. Sin embargo, la receta A+B+C=D es una guía que no puede dejarse sin consultar al momento de proponer escenarios alternativos. Nadie sabe si en el A+B+C+D esta la fórmula para evitar el escenario E. De ahí la importancia de conocer y profundizar en el estudio de las causas y efectos de las crisis.


Gracias.